Los senos de la Ñusta
El primer lugar que se visita después de bajar los cerros y cruzar Corao y Taray es Písac. A media cuesta se obtiene una fantástica vista del pueblo. Si dispone de tiempo y de auto particular le aconsejamos detenerlo pues desde aquí se pueden tomar buenas fotografías y observar la estructura del pueblo. Al lado izquierdo de Písac, al pie de las montañas, se divisan los llamados "Senos de la Ñusta", cuatro hileras de andenes que
simulan los senos de una mujer. Según dicen, éste pudo haber sido un homenaje a la fertilidad. A pesar que estos andenes se encuentran tan cerca al pueblo, han permanecido intactos hasta el día de hoy.