Las mejores Ofertas para esta temporada

Templo de los animales y la fertilidad

Está ubicado al noreste del punto central de la zona de los templos. El templo es de planta rectangular, con tres paredes de piedra de maravilloso entablamento, cada una de las piezas, de gran tamaño, han sido cuidadosamente talladas, los hastiales tienen en sus costados cajuelas o molduras para encastrar los puntos, cabezales de la viga de madera que sostenía la techumbre.

Los piedras labradas que forman las paredes del recinto tienen formas variadas; pero todas de extraordinaria calidad, con un detalle, evidente de simetría inusual, esto es, que cada detalle en una mitad del edificio, corresponde exactamente a la otra, como si se viera con un espejo, la maestría con que se ha realizado este detalle nos hace pensar que en la naturaleza, sólo en el hombre y los animales encontramos esta formación simétrica. Cabe resaltar que los Incas no erigían templos dedicados a los hombres sino al reino vegetal y animal, los vegetales son multiformes y solo los animales simétricos, esta representación es única dentro de la arquitectura Inka, por lo que deducimos que este templo estuvo dedicado a los animales y a la fertilidad.

Adosado, a la parte central del muro del fondo, se encuentra un enorme altar de piedra, para colocar ofrendas y realizar sacrificios en honor a sus dioses, así como siete hornacinas de forma trapezoide, que representan al arco iris o "Illa" en quechua, en la cosmovisión Inca. Viracocha es el creador de toda la naturaleza y desde una laguna o "cocha" sale la fertilidad en forma de arco iris y es el símbolo de la fecundidad del agua hacia la tierra, el arco iris con sus siete colores está expresado en este templo a los animales con las siete ventanas, en medio, la representación simétrica a el mundo de los animales.

Este muro se encuentra fracturado a pesar de las trabas que tiene, detalle que aparece ya en las primeras fotografías de Hiram Bingham y no ha sido restaurado pues ha adquirido la calidad de detalle de origen, algo así como la torre inclinada de Pisac que perdería su carácter al ser restaurada, la falla ocurrió por hundimiento del terreno que afectó también al templo de las tres ventanas en el área de encuentro.

En medio de esta construcción, el año de 1977 el Antropólogo Marino Sánchez Macedo encontró un acceso a una cueva subterránea que al parecer tenía la forma de un pequeño ambiente donde encontró una cuchara de bronce con cabeza de llama, fragmentos de tejido de lana, huesos, carbón vegetal y piezas de cerámicas que formaban una ofrenda o pago a la tierra, evocando la fertilidad de los animales.

Las mejores Ofertas para esta temporada
Copyright © RAP Travel Perú. Todos los derechos reservados. RAP Travel Perú no se responsabiliza de los contenidos compartidos por o desde otros sitios.
Diseñado, desarrollado y potencializado por Skynet Cusco. Más información en: www.skynetcusco.com